19 de junio de 2015

Música creada especialmente para la visita papal


Se están realizando todos los preparativos pertinentes para la visita que el líder de la iglesia católica realizará a Ecuador. Para darle una amena bienvenida se han creado algunos cánticos para honrarlo.
 La conferencia Episcopal Ecuatoriana hizo público el himno oficial de la visita del Papa Francisco autoría del Monseñor Aníbal Nieto, Obispo de la Diócesis de San Jacinto de Yaguachi y la melodía fue obra del Padre Juan Pablo Assiso.
El himno se titula "Bienvenido Santo Padre" y nació de la inspiración que causa “la vida sencilla, profunda y profética del papa Francisco”, según el comunicado del organismo episcopal.

La letra se refiere a la posición de mensajero del santo padre, también a los mensajes que él mismo transmite a nivel mundial, como la necesidad de reconciliación y de misericordia.
“Tú nos hablas de alegría, sencillez y humildad, misericordia y ternura, reconciliación y paz. Y salir a los caminos, a las familias sin pan; curar todas las heridas, y tu pueblo consolar” reza una de las estrofas del himno.

Además un grupo de músicos católicos de la ciudad de Guayaquil grabaron “Francisco, tu eres la voz” tema que se escuchará previo a la misa campal prevista en el parque Samanes. La canción fue producida en menos de dos meses con el objetivo de homenajear al papa Francisco.
El joven Ronald Ayala también compuso un tema para homenajear al sumo pontífice llamado “El Papa Amigo”, la letra menciona algunas de las frases que ha pronunciado Francisco.
La agenda de la visita papal será muy apretada por actividades entre Guayaquil y Quito organizadas y pautadas por representantes del Vaticano y el gobierno ecuatoriano.

El destino del pontífice luego de Ecuador es Bolivia y posteriormente a Paraguay, donde finalizará su segunda visita a América Latina desde que fue elegido papa, en marzo de 2013.






Fuentes:

Redacción:
Ma. Elena García 

17 de junio de 2015

La comedia salsera del grupo La Mueca

Son las 20h30 y el público empieza a aplaudir comunicando que ya quiere que empiece la función. Diez minutos después las luces se apagan. La sala queda en penumbra y la banda que se encuentra a la derecha del escenario empieza a tocar un ritmo tropical.
El pasado 18 de junio asistimos a la obra de teatro “Maestra Vida”, del grupo La Mueca, en el Teatro Fedenador. Esta pieza, dirigida por Oswaldo Segura, fue montada por primera vez en 1987, llevando al grupo La Mueca a recorrer varios países de Latinoamérica.
El telón se abre y una luz tenue ilumina la escenografía. La voz de Babá (Oswaldo Segura), el carnicero del barrio, se oye saludando a los vecinos que pasan por el local.
La historia se desarrolla en el Barrio Garay de los 70’s. Tres amigos; Babá, El Tartamudo Franklin (Andrés Garzón) y Carecrimen  (Héctor Garzón) se reúnen a conversar y a animar al joven sastre Carmelo Da Silva (Israel Maridueña) para que conquiste a la guapa Manuela Peré (Paola Olaya).
El público apenas llena las primeras filas pero claramente podemos escuchar las risas al observar a los tres hombres que también intentan conquistar a la guapa mujer. Risas que estallan cuando El Tartamudo le intenta recitar a Manuela.
De inmediato, Carmelo empieza a cantar “Manuela” de Rubén Blades y al coro de “que no diera por el amor de Manuela” todo el elenco, que apareció paulatinamente en el escenario disfruta de la salsa. Cuatro bailarines aparecen y se sitúan en la parte frontal del escenario.
Esta pieza teatral es una adaptación de la ópera salsa de Rubén Blades “Maestra Vida”. Por ello las canciones que escuchamos, tanto las interpretadas en vivo como las pistas, son del repertorio del salsero Panameño.
La música alegre que Carmelo canta nos contagia de alegría y nos introduce aún más en la historia.
En una pelea por el amor de Manuela, Carmelo resulta triunfador. El barrio celebra el amor y la retirada del contrincante Moncayo. Sin embargo hay una discusión que es el motivo de la segunda canción. Carmelo la reconquista cantando y ella canta junto a el.
A lo largo de la obra, los actores interactúan con los músicos. Para Segura, la presencia de estos músicos es un valor agregado “cuando la llevamos a los países del sur la hicimos con música grabada”, comentó.
La boda de Carmelo y Manuela se celebra en el barrio. Todos cantan y bailan al ritmo de la salsa y nos contagian a movernos desde nuestros asientos. Los musicales no suelen ser comunes en Guayaquil, por lo que para muchos asistentes era una novedad, “es muy diferente a lo habitual pero es bueno” comentó Enrique Flores, que fue con su esposa.
La obra es tratada con un ritmo acelerado. El tiempo pasa rápido en la vida de los personajes.
Vemos a Carmelo salir de su casa en diferentes tiempos. Cada vez más decaído y con más problemas. La economía afecta a todos pero el hijo que viene en camino no les permite desfallecer. Al nacer, Carmelo interpreta “Nació mi hijo”, conmoviéndonos al público al observar el orgullo de un padre al ver a su hijo.
Si bien al inicio la obra nos pareció cómica, a medida de que avanza notamos que la jocosidad de los diálogos y situaciones van decayendo. La historia, al igual que la vida de los protagonistas, nos empieza a poner cada vez más tristes.
Esta producción tiene conciencia social, a través de este juego con el tiempo, intenta destacar la pérdida de los valores así como el constante olvido a los ancianos.
Las luces del escenario se apagan y el telón se cierra. Por un momento pensamos sorprendidos, que la obra había concluido. Sin embargo escuchamos el anuncio un intermedio y nos levantamos, satisfechos hasta el momento.
Héctor Garzón, nos comentó que para él, realizar de nuevo esta producción, luego de tantos años resulta “muy gratificante hacer la obra, estar con los compañeros, la producción y la música”
Diez minutos pasan pronto para nosotros que ansiosos a las 20:50 volvemos a ingresar a la sala e inicia el segundo acto.
Se abre el telón y algo ha ocurrido, el escenario es el mismo pero el ambiente no es igual, grafitis en las paredes y  casas ya añejadas nos muestarn que mientras para el público habían pasado diez minutos pero en el escenario habían transcurrido vaarias décadas.
Mientras que nosotros en nuestros asientos nos estábamos aún acomodando a este nuevo ambiente sale de una casa un señor avanzado en edad con canas ya abundantes y poca movilidad por sus años, para nuestra sorpresa se trataba de Carmelo Da Silva ahora interpretado por Marcelo Galvez, minutos después aparece la ya anciana Manuela Peré y es evidente que el tiempo ha transcurrido en el Barrio Garay.
Los minutos de asombro se interrumpen en una carcajada cuando sale Babá de su carnicería joven  y fuerte lo cual nos deja más asombrados al aparecer también Franklin el tartamudo rejuvenecido y con vestimenta adolescente, pero, un momento, no se trata ni de Babá ni de Franklin, son sus hijos pues ellos ya han fallecido.
Las interacción con la banda musical continúa pues es un hilo conductor perenne dentro de esta obra. Nos percatamos que al igual que con los años, las risas también se han ido, el ambiente cambia y se nota triste, pese a que hay momentos jocosos se nota que se ha perdido la vitalidad de antaño, las cosas son distintas, las personas han cambiado, los peligros han aumentado, el trato no es igual, los pensamientos son diferentes y nuestros personajes no encajan dentro de este que parece un nuevo mundo y no están listos para estar en él,
Los minutos pasan y un suceso trágico trágico se suscita, Manuela Peré está dolida, desdichada, su gran hijo Ramiro ya es todo un adulto pero se ha ido muy lejos, su camino se ha desviado hacia la delincuencia y ha abandonado a ella y a Carmelo hace años y no saben de él. El dolor de una madre al no saber de su hijo es tan fuerte que la mata la pena y entre baile y música manuela Peré fallece dejando a Carmelo sin razones ya para vivir.
La obra no culmina aquí y cuando nosotros en nos estábamos recuperando aún de la muerte de Manuela inicia una charla entre el hijo de Babá y el anciano Carmelo Da Silva acongojado por el dolor pero quien es muy querido por este joven ya que durante su vida ha sido como su padre desde que murió Babá y hay un enorme aprecio.
Carmelo tiene lejos a su hijo quien los ha abandonado y escogido malo pasos, la mujer de su vida ha muerto, las cosas en este nuevo tiempo son pecaminosas, inestables, peligrosas, hay asesinatos, drogas, perdición, no hay razones para vivir en Carmelo y al llegar a casa acompañado del hijo de Babá se queda sentado en su portal, la música empieza a sonar pero al culminar la canción también ha culminado la vida de Carmelo ahí sentado en su portal como si nada.
El velorio de Carmelo se suscita en el barrio manteniendo el climax alterado y triste con ciertos aires de humor por hechos particulares pero sin duda los años para nuestros personajes sólo han destruido esa armonía, paz y felicidad que los caracterizaba.
Cerca de culminar la obra aparece en el velorio Ramiro, el hijo de Carmelo y Manuela, aparece junto a la policía con esposas en sus manos y sólo puede visitar el lugar unos minutos pues su condición de preso no se lo permite más y tiene que retirarse, está arrepentido de los pasos que eligió pero eso no cambia las cosas.
La obra culmina con el éxito final de este gran álbum musical de Rubén Blades “La maestra vida” ya que esta nos enseña que la vida con los años cambia y pierde el brillo con el que uno lo ve, las personas y las cosas que queríamos y creíamos cambian, hay que aceptar que nuestro tiempo aquí ha culminado y que las nuevas generaciones cambiarán las cosas y son ellos los que tienen que empezar su propia historia en este nuevo mundo y  vivirlo y así será una y otra vez por siempre.
A las 22:40 de la noche ha concluído totalmente la obra entre aplausos y silvidos de admiración de nosostros y el resto del público asistente, la obra fue en éxito que gustó al público adulto u joven que asistió que alegaban que contó con  un poco de todo, risas, tristeza, drama, llanto, una obra completa y de su total gusto.


Redacción:
Luis Zuñiga
Valentina Dstteffano

16 de junio de 2015

Una Película con el Alma en los labios

"Esta cinta de Medardo Ángel Silva inició como una obra teatral"
"Cuando de nuestro amor la llama apasionada, dentro tu pecho amante contemple ya extinguida, ya que solo por ti la vida me es amada, el día en que me faltes, me arrancaré la vida".
Afiche de la película
Evocar este poema es recordar sin duda a uno de los grandes poetas precursores del modernismo en el Ecuador: Medardo Ángel Silva.  Y es que a pesar de su corta vida, él vive eternizado en canciones por sus libros y sobre todo por su poesía.  Una vida llena de vehemencia, ímpetu, amor, dolor, la cual fue bellamente plasmada en una película que se presentó en los cines de Guayaquil y otras ciudades, desde el 5 al 18 de junio del 2015.  Fue un filme basado en hechos reales y grabada en lugares históricos de la urbe porteña como el parque Histórico, barrio Las Peñas y sus alrededores.  Además de la bella composición audiovisual de la película, esta obra  muestra el talento ecuatoriano y brinda la oportunidad de conocer más sobre la vida de este personaje.  
Pero, ¿De quiénes y cómo nace la idea de realizar esta película?
Pues esta brillante idea nace del guayaquileño Julio Ortega, de 32 años, bajo la dirección de la cubana Nitsy Grau.  Ortega cuenta que esta idea tuvo un origen teatral, ya que, en Nueva York se presentó como una obra “Off-Broadway”.  Sorpresivamente, en aquella ciudad recibieron la aceptación del público.  Es cuando, después de dos años deciden adaptar el libreto teatral al cinematográfico.  En primera instancia comenta que fue un poco difícil por falta de recursos económicos, sin embargo, obtuvieron la ayuda del holandés Jos Van West, quien confió en la propuesta de Ortega.
Julio considera que era necesario realizar una película como esta para enseñarles a los ciudadanos un poco acerca de nuestras raíces que muy pocos conocen y valoran:” La falta de identidad del ecuatoriano es evidente.  Medardo nos ha dejado un legado importante de poesía, es de gran peso en la literatura ecuatoriana… Creo que los estudiantes no le dan la importancia que este merece. Cuando estudié a Silva, descubrí la simetría de sus creaciones literarias, de su exactitud”. Es por eso que no pudo haber existido alguien mejor para interpretar a Medardo en esta película que él mismo.
Producción
De su ciudad natal Guayaquil, Ortega utilizó cuatro escenarios para esta filmación: Parque Seminario, el Cementerio General y dos lugares ya mencionados anteriormente.  También, fue grabada en la playa Anconcito, del cantón Salinas.  Por otro lado, Nelson García es un músico quiteño quien consiguió temas inéditos para esta grabación que está ambientada a inicios del siglo XX. Para fortalecer la creación del guión cinematográfico, se estudiaron varios textos de historias, se visitaron algunos museos, se leyeron archivos y revistas antiguas.
Sobre la Película
Esta película narra en una 1h45 minutos, la corta vida del poeta. Además de enfocarse en el Medardo poeta, también se enfoca en el humano, que tuvo tantas virtudes como defectos.  Pocreó a una única hija llamada Mercedes Cleofé Silva, con quien vivía en una modesta casa junto a su madre y la mamá de la pequeña.  Para él, la niña había sido fruto de sólo "un amor pasional", pero a quien amaba según el de verdad era a una jovencita de 16 años, de nombre Rosita.  La historia cuenta que esto fue lo que decretó su muerte, sin embargo, el filme muestra otros factores que sumaron a Silva para que finalmente tomara esta decisión y se pegara un tiro frente a su tan amada Rosita un 10 de junio de 1919, dos días después de haber cumplido 21 años. Estaba enfermo del hígado y aquello tarde o temprano acabaría con su vida.  También, extrañaba demasiado a su padre a quien perdió cuando era apenas un niño.  Vivía junto a su madre, sobreviviendo de una pensión que el difunto esposo les había dejado para subsistir.  Sus libros no se vendían, no amaba a quién le había dado a su única hija y los vecinos del sector lo tildaban de raro, entre otras cosas, porque a veces tenia como visiones que hacían que se ponga a hablar solo.  Al parecer, la mala suerte se había apoderado de él, y creyó que la única solución era acabar con su vida. De manera que, finalmente decide prestar una pistola a un amigo, a quien le dijo que la utilizaría para ir a cazar, pero él sabía que la había prestado para quitarse la vida enfrente de su amor, con el fin de que por lo menos por este acontecimiento siempre lo recordara.  Algunos podrían juzgarlo de cobarde por tomar esta cruel decisión causando un terrible dolor a su madre y no enfrentar el destino, pero a lo mejor simplemente quiso adelantar ese "destino" que tarde o temprano iba a venir por él, el que viene por todos, la muerte.  Y es sobre esto, que gira esta película: la muerte. Disfrazada de una bella mujer, quien siempre lo visitaba, le hacía el amor, y le decía que ya era hora de venir con ella, porque iba a estar mejor.  Era hora de dejar este mundo lleno de hipócritas y miserables, de más cosas malas que buenas, para estar en paz al fin en otra vida mucho mejor que esta, era lo que siempre le decía la muerte.  Pero Medardo, siempre le decía aún no, dame 5 minutos más, 5 minutos más; hasta que finalmente con la desilusión del amor que no podía tener un 10 de junio de 1919 acaba con su vida.
"Tienes los ojos tristes, siempre hablas de la muerte". Rosita le dice a Medardo en una escena de la película.
Cortesía

Insight de la Directora: Nitsy Grau
La película, más que el detalle de una época, representa el conflicto de un personaje que se debate entre la vida y la muerte. Los sentimientos del poeta muchas veces se salen de lo terrenal. En su universo se confunde lo imaginario con lo real, lo que realmente sucedió con lo que ocurrió sólo en su imaginación. Medardo es un personaje que se va hacia lo espiritual con facilidad, y con la misma facilidad regresa a lo cotidiano; es un ser que escribe y vive "Con el Alma en los Labios".
Insight del Productor, Actor y Guionista: Julio Ortega
Todo empezó como un sueño en el año 2010, en un taller de dramaturgia en la ciudad de Nueva York, donde elaboré mi primer borrador de guión para una obra de teatro en Off-Broadway.
Después de dos años, mi sueño era una realidad: la obra de teatro "Medardo, con el Alma en los Labios" había debutado, y no sólo eso, era la ganadora de varios premios otorgados por ACE (Asociación de Cronistas del Espectáculo). Así mismo, ATI (Artistas de Teatro Independiente) la galardonó en el 2013 como mejor obra de teatro de la ciudad, luego de haber competido con todas las compañías neoyorkinas de teatro.
Acto seguido, sentí que lo más lógico por hacer era llevar esta obra teatral al cine. La oportunidad de producir la película Medardo se dio finalmente al contar con el ofrecimiento económico de una compañía holandesa llamada ANJOS PRODUCTIONS. Fue así como iniciamos esta gran aventura, trabajando con alrededor de 300 personas, entre actores, extras, historiadores, equipo de producción, técnicos y relacionistas públicos. Por desarrollarse esta historia a principios del siglo XX, tuvimos que recrear todo el ambiente de aquella época: locaciones, vestuario, autos y carruajes antiguos, maquillaje y utilería, para así obtener una producción de élite.
Esta es la primera vez que se hace una película acerca de uno de los poetas más valiosos de la literatura ecuatoriana y uno de los más notables de la literatura latinoamericana, Medardo Ángel Silva. Entre sus poemas más relevantes están "Con el Alma en los Labios", "Se va con algo mío", "Ofrenda a la Muerte", entre otros.
La importancia de una película como ésta, es que ayuda a mantener vigente una parte importante de nuestra cultura, de nuestra poesía y de nuestra historia. Estoy convencido de que producir esta película en honor a Medardo Ángel Silva es una manera de regresarlo a la vida, metafóricamente hablando.
Cortesía

Aceptación del Público:
Carlos Beltrán: "Que pena en Ecuador las salas de cine no tengan obligación de pasar las películas ecuatorianas. Hay ciudades donde "Medardo" no se exhibe. Y lo mismo ocurrió con otras producciones nacionales que salen solo en cines de ciertas ciudades (Quito, Guayaquil, etcétera) pero no se proyectan en el resto de provincias, por ejemplo en Imbabura".
Mercy Villares: "Medardo Angel Silva es importante para mí, siempre he admirado su trabajo y la historia de su vida es fascinante".
Wendy Moyano: "Muy buena película, me encanto, la recomiendo. Espero que salga el Cd para comprarla".
Rocío Baquerizo: “Excelente película, muy buena producción, me pareció acertada la forma en la que representan la fijación que tenía Medardo con la muerte de una forma metafórica”.


Redacción:
Nataly Moncada
Esteban Díaz